sábado, 19 de mayo de 2012

Capítulo 22

   Ante la confesión de Mario, Laura no puede evitar reír. Se siente tonta habiendo pensado que Mario tenía algún interés en ella pero a la vez se siente más cómoda que nunca con él, le habla de sus miedos respecto a Andrés y Mario le repite que ese chico no la merece, por lo menos no ahora. Laura le cuenta también los nervios por la nueva entrevista del día siguiente, necesita el trabajo y teme no ser la persona que buscan.

- No te preocupes por el trabajo, es tuyo, lo sé - responde Mario intentando aplacar las inseguridades de su amiga. Ambos se despiden y Laura llama a Lucía para contarla todo lo sucedido.

- ¿Pero cómo que te has ido a comer con el chico de la entrevista? - la reprocha Lucía

- A ver, a ver, tranquila que es gay - se defiende Laura

- Bueno, me paso por tu casa a cenar y me cuentas con detalle - responde Lucía tremendamente aliviada.

  Ya en casa Laura atiende a Gato mientras piensa en las palabras de Mario. Se conecta al ordenador, ha llegado el momento de afrontar la realidad. Tiene que hablar con Andrés, las cosas no van bien, y no lo puede dejar pasar por más tiempo. Al abrir el correo tiene un mensaje de Andrés <<Nena, ¿te conectas hoy y hablamos? Dame un toque. Un beso.>> Laura intenta decidir si es mejor llamarle o mandarle un email. Sabe que la opción del email es más impersonal, pero hace varios días que no hablan y no sabe si será capaz de reunir las fuerzas necesarias para hablar con él directa y abiertamente.

   Finalmente opta por el email <<Hola Andrés, siento estar desconectada, lo cierto es que sí tenemos cosas de que hablar. Aún no sé nada del trabajo, mañana tengo una segunda entrevista en el hotel, pero ya te contaré. ¿Tú qué tal por Barcelona? ¿El trabajo bien? Espero que sin problema. Lo cierto es que creo que te he estado evitando. No me gustaría tener que hablar esto por teléfono, ni por mail, me gustaría poder hablar contigo cara a cara, pero obviamente es imposible. El caso es que ya llevo mucho tiempo notando cómo nos distanciamos y no sé. Tú siempre dices que no pasa nada, pero yo no me siento así. Para mí sí pasa. Siento que (aunque te suene cursi) se ha acabado la magia. Tú siempre dices que es algo temporal, que tarde o temprano volverás aquí o que yo encontraré un trabajo allí y me daré cuenta de que estoy exagerando las cosas. Bueno, pues lo he pensado mucho y no se me ocurre ninguna solución lógica a esto. Yo te quiero mucho, pero esto no funciona. Te echo muchísimo de menos, pero no puedo seguir pasándolo mal. Un beso. Laura.>>

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